Los mejores consejos para conservar el queso en aceite

Los mejores consejos para conservar el queso en aceite

Actualizado el 16/12/2025

Un queso en aceite permite conservar este rico alimento durante una larga temporada. No perderá ninguna de sus cualidades, pero ganará en sabor y aromas si utilizas un aceite aromatizado. Aprender cómo conservar el queso en aceite es una excelente opción si te gusta aprovechar cada trozo de queso y, de paso, sacar más sabor. Con un buen aceite de oliva virgen extra y un queso adecuado puedes conseguir un bocado intenso, cremoso y muy tradicional.

¿Por qué vale la pena conservar el queso en Aceite de Oliva Virgen Extra?

Conservar el queso en aceite no es solo una forma de que dure más tiempo. También es una manera de potenciar sus aromas y matices y de evitar que se seque en la nevera o en la despensa. Al cubrirlo por completo con aceite de oliva virgen extra lo proteges del aire, retrasas su oxidación y logras que cada bocado sea más untuoso y aromático. Por eso este sistema se ha usado durante generaciones para guardar quesos curados y semicurados en orzas y tarros, especialmente en zonas rurales donde el queso era parte de la despensa del día a día.

¿Qué queso elegir para preparar queso en aceite?

A la hora de preparar queso en aceite en casa, el punto clave es huir de los quesos muy tiernos o frescos. Ya que al usar estos quesos la pasta puede reblandecerse en exceso y, a medida que pasan las semanas, acaba perdiendo estructura. Por eso, para tu primer tarro es mejor apostar por quesos de carácter, similares a los que ya tienes listos para disfrutar en la sección de quesos en aceite de Cerdito Mío. No todos los quesos se comportan igual dentro del aceite y aquí es donde puedes marcar la diferencia.

En general, funcionan mejor los quesos curados y semicurados de oveja, cabra o mezcla, con una textura firme, poca humedad y una buena estructura, que aguanten bien el corte y tengan suficiente personalidad como para no quedar “tapados” por el aceite. Además, estos quesos aguantan bien el tiempo de maceración, absorben parte del aceite y desarrollan sabores más complejos sin deshacerse.

¿Rueda entera o mejor en cuñas?

La duda es habitual: ¿dejas el queso entero o lo cortas antes de cubrirlo con aceite? Para un uso doméstico, lo más práctico es cortar el queso en cuñas o tacos gruesos:

  • El aceite penetra mejor en el interior.
  • Cada pieza se aromatiza de forma más uniforme.
  • Puedes sacar solo la cantidad que necesitas sin andar cortando dentro del tarro.

Si quieres conservar una rueda entera porque te parece más vistosa, puedes hacerlo, pero siempre procurando que el queso tenga ya una buena maduración y utilizando un recipiente que te permita cubrirlo al 100 % con aceite, sin zonas al aire.

Quesos de Cerdito Mío que encajan de maravilla

En la tienda de Cerdito Mío tienes varias opciones ideales para preparar tu propio queso en aceite casero:

  • Un queso de cabra curado de corteza natural (como los que encuentras en la sección de quesos de cabra) te dará un sabor intenso, perfecto si buscas un resultado con carácter.
  • Un queso de oveja curado de la sección de quesos de oveja es ideal si prefieres un perfil más mantecoso y profundo.
  • Si te apetece disfrutar del formato listo para abrir y servir, tienes la categoría de quesos en aceite, donde encontrarás piezas ya elaboradas por productores artesanos, listas para acompañar tus aperitivos.
Desde 10,75
Este producto tiene múltiples variantes. Las opciones se pueden elegir en la página de producto

Así que realmente puedes elegir entre preparar tu propio tarro desde cero o comprar un queso en aceite ya afinado y ahorrar tiempo.

¿Qué aceite usar para queso en aceite?

Otra gran pregunta es qué aceite usar para queso en aceite. Aquí la recomendación es clara: apuesta siempre por aceite de oliva virgen extra (AOVE). Es el que mejor protege el queso, ya que gracias a que este tipo de aceite se obtiene por extracción en frío, mantiene sus antioxidantes naturales y aporta aromas frutados, herbáceos o más robustos según la variedad de aceituna.

Dentro del AOVE puedes jugar con distintos perfiles:

  • Para quesos suaves, te conviene un aceite equilibrado, afrutado, pero no excesivamente amargo o picante. Si buscas un perfil delicado que no tape demasiado al queso, puedes escoger un AOVE más suave de la sección A.O.V.E
  • Para quesos muy curados o añejos, puedes usar aceites más potentes, que aguanten bien ese carácter intenso. Si te apetece un resultado más intenso, un AOVE con Denominación de Origen como el D.O.P. Gata-Hurdes de Vieiru es una apuesta estupenda: afrutado, con notas verdes y un ligero toque amargo y picante que combina muy bien con quesos curados de cabra u oveja.

Otra opción es jugar con aceites aromatizados (por ejemplo, con orégano o hierbas secas), que encontrarás también en Cerdito Mío. Si decides aromatizar tú el aceite con ajo o hierbas frescas, recuerda: mantener el tarro en la nevera, precisamente por las advertencias que hacen las autoridades sanitarias sobre conservas caseras en aceite con vegetales poco ácidos.

Cómo hacer queso en aceite de oliva paso a paso: receta básica

Hacer queso en aceite de oliva paso a paso en casa es mucho más sencillo de lo que parece. Solo necesitas un buen queso, un AOVE de confianza, tarros limpios y un poco de paciencia. La clave está en respetar los tiempos, cubrir siempre bien el queso y cuidar la higiene del proceso para que el resultado sea seguro y sabroso.

1. Preparar el queso

Escoge un queso curado o semicurado de cabra u oveja. Corta una cuña en tacos de tamaño bocado (de unos 2–3 cm de lado), así el aceite llega bien al centro sin que el queso se deshaga. Si la corteza no es natural o no te convence, retírala. Pon los tacos sobre papel de cocina unos minutos para que se sequen ligeramente por fuera.

2. Prepara el tarro

Usa un tarro de vidrio con tapa metálica o de rosca. Lávalo con agua caliente y jabón y enjuágalo bien. Si quieres ser más riguroso, puedes hervir el tarro y la tapa unos 10 minutos, como recomiendan las guías de conservas caseras para reducir riesgos de contaminación.

Asegúrate de que no quede nada de humedad dentro del tarro antes de colocar el queso. Es importante que tengas en cuenta que con tarros limpios y secos reduces el riesgo de mohos indeseados y consigues que la conserva se mantenga en buen estado durante más tiempo.

3. Coloca el queso y cubre con aceite

Coloca los tacos de queso dentro del tarro, dejando algo de espacio para que el aceite pueda pasar entre ellos. Después:

  • Cubre por completo con aceite de oliva virgen extra hasta cubrir por completo los tacos y deja, al menos, un dedo de aceite por encima.
  • Mueve suavemente el tarro o pásale una paleta limpita para eliminar posibles burbujas de aire. Aquí puede hacer la diferencia usar un AOVE de calidad, como los disponibles en la sección A.O.V.E, que aportan aromas afrutados y notas herbáceas.
  • Si te apetece, puedes añadir hierbas secas como romero, tomillo o laurel, unos granos de pimienta o una guindilla seca para darle un punto picante.

Si usas ajo o hierbas frescas, será imprescindible conservar el tarro en la nevera, ya que las conservas caseras de vegetales en aceite pueden favorecer el botulismo si no se refrigeran.

4. Cierra y deja reposar

Cierra bien el tarro. Déjalo reposar en un lugar fresco, seco y oscuro, lejos de fuentes de calor, o en la parte menos fría de la nevera si tu cocina es muy cálida. A partir de 2–3 semanas el queso ya habrá ganado bastante sabor gracias al aceite, aunque muchas personas prefieren esperar un mes completo para que la maceración sea más profunda.

Si tienes paciencia, notarás cómo la textura se vuelve más cremosa y el aroma del aceite se integra de forma natural en cada bocado. El punto óptimo suele estar entre las 2 y las 8 semanas en condiciones caseras.

5. Disfruta y cuida el tarro día a día

Durante los primeros días, puedes mover ligeramente el tarro para comprobar que no quedan burbujas de aire atrapadas y que todas las piezas siguen bien cubiertas. Siempre que saques queso, utiliza tenedor o pinzas limpias y procura que el resto de los tacos sigan totalmente cubiertos de aceite. Si ves que baja el nivel, puedes añadir un poco más de AOVE.

En cuanto notes cambios raros de olor, color o textura, lo más prudente es no consumirlo, igual que recomiendan las guías para cualquier conserva casera.

Temperatura, lugar de almacenaje y cuánto dura el queso en aceite

Aquí aparece una de las grandes dudas: ¿cuánto dura el queso en aceite cuando lo preparas en casa? No hay una cifra única para todos los casos, porque influyen la higiene, el tipo de queso, la temperatura y si has añadido ingredientes frescos. Aun así, puedes moverte en rangos bastante seguros si haces las cosas con cuidado y sentido común.

Para un uso doméstico responsable, lo habitual es consumir el queso en un plazo de 1 a 3 meses, revisando siempre que el aspecto, el olor y la textura se mantengan normales. Un entorno fresco y estable ayuda mucho a que el producto llegue bien a ese tiempo.

¿Qué hay de la temperatura?

Si tu cocina es fresca y tienes una despensa por debajo de los 20 °C, puedes guardar el tarro ahí, siempre lejos de la luz directa. En zonas más cálidas o en verano, es más recomendable pasar el queso en aceite a la nevera, especialmente si has añadido ajo o hierbas frescas.

Algunos consejos prácticos:

  • En la despensa, intenta no superar los 18–20 °C.
  • En la nevera, coloca el tarro en una balda central, no pegado al congelador.
  • Cada vez que saques queso, vuelve a cubrir con aceite si ves que ha bajado el nivel.
  • Si detectasolores extraños, burbujas que no se deben al movimiento o colores poco habituales, es mejor no consumirlo.

Cómo disfrutar tu queso en aceite: ideas y maridajes

Una vez listo, llega la mejor parte: disfrutar de tu queso en aceite. Puedes servirlo tal cual, en tacos, sobre pan tostado o formando parte de una tabla de quesos y embutidos. El aceite que queda en el tarro es un tesoro: está lleno de sabor y puedes aprovecharlo para aliñar ensaladas, terminar unas verduras asadas o perfumar unas patatas cocidas.

Si un día no te apetece preparar nada en casa, siempre tienes la opción de ir a lo seguro y probar alguna de las propuestas ya listas, como el Queso de Cabra en Aceite de Oliva de Veratino o el Queso de Oveja Añejo en Aceite de Oliva de Pa’casa, auténticos ejemplos de cómo un buen AOVE y un queso bien elegido se potencian mutuamente.

Para acompañar, nada como:

  • Un pan de buena corteza que aguante el aceite.
  • Un vino tinto o blanco con cuerpo medio, según el tipo de queso.
  • Algunos básicos de despensa gourmet como pimientos del piquillo, patés o mermeladas suaves, que puedes encontrar en la tienda de Cerdito Mío para montar un picoteo completo.

Preguntas frecuentes sobre cómo conservar queso en aceite

Antes de ponerte manos a la obra, es normal que te surjan dudas concretas sobre la técnica, los tiempos o la seguridad. Aquí tienes respuestas claras a las preguntas más habituales sobre queso en aceite, basadas tanto en la tradición gastronómica como en recomendaciones generales de conservación de alimentos.

¿Se puede hacer queso en aceite con queso fresco?

Poder, se puede, pero no es lo más recomendable para empezar. El queso fresco tiene mucha agua, se estropea antes y es más delicado desde el punto de vista sanitario. Por eso, la mayoría de guías recomiendan usar quesos curados o semicurados, con menos humedad y mejor comportamiento en conservas.

¿Qué tipo de queso es mejor para hacer queso en aceite?

Lo más recomendable es usar quesos curados o semicurados de oveja, cabra o mezcla. Tienen menos humedad, una textura firme y un sabor con suficiente personalidad como para aguantar bien la maceración en aceite. Los quesos muy tiernos o frescos tienden a ablandarse demasiado y no funcionan tan bien para este tipo de conserva.

¿Se puede reutilizar el aceite del queso en aceite?

Sí, pero con lógica. Ese aceite ha estado en contacto con el queso, así que lo ideal es usarlo en crudo para aliñar ensaladas, tostas, verduras o para añadir un punto extra de sabor a guisos ya cocinados. No se recomienda guardarlo indefinidamente ni usarlo muchas veces en nuevas conservas caseras.

¿Es mejor guardar el queso en aceite en la nevera o en la despensa?

Si el tarro lleva solo queso curado y AOVE, y tu cocina es fresca y oscura, puedes conservarlo en despensa por debajo de 20 ºC, como se ha hecho tradicionalmente. Pero si la temperatura ambiente es alta o has añadido ajo o hierbas frescas, la opción más prudente es guardarlo en la nevera, siguiendo las recomendaciones de las autoridades para las conservas caseras en aceite.

¿Es seguro añadir ajo y hierbas frescas al queso en aceite?

El ajo fresco y las hierbas frescas aportan mucho sabor, pero aumentan la humedad y cambian el equilibrio de la conserva. Si decides usarlos, lo más prudente es guardar el tarro siempre en la nevera, consumir el queso en menos tiempo y ser especialmente estricto con la higiene. Para un uso más tranquilo, es mejor utilizar hierbas secas.

4 comentarios de “Los mejores consejos para conservar el queso en aceite

  1. Molondri dice:

    ¿Alguna recomendación sobre el tipo de aceite de oliva virgen extra? Si es mejor usar una variedad mas suave tipo hojiblanca o una con mas cuerpo como la picual. O si es mejor utilizar un buen cosecha temprana o un ecológico.

  2. José Juan dice:

    Hola buenas.
    Eché queso a taquitos en aceite AOVE, lo tuve casi dos meses en la despensa, que es un sitio fresco y seco.
    Cual fue mi sorpresa, que al sacar algunos taquitos para comerlos, el queso se había puesto muy tierno.
    ¿Alguien sabría decirme el porqué?
    Gracias

  3. Enyer dice:

    ¡Qué buen truco! No sabía que conservar el queso en aceite mejoraba tanto su sabor. Me encanta la idea de usar aceite de oliva virgen extra con hierbas o trufa. ¡Definitivamente lo probaré!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *